¡ Bienvenidos!

Rodeada de naturaleza y una hermosa vista a las sierras, nuestra amada institución se encuentra en la región del Valle de Calamuchita, en Villa General Belgrano, Córdoba, Argentina.

Se concreta este proyecto en el año 1996 gracias a grupo de visionarios y de espíritu emprendedor, donde inicialmente se ofrecían talleres de recreación para niños pequeños y talleres artísticos para niños en edad escolar, con orientación en la pedagogía Waldorf. A raíz del éxito de este grupo emprendedor, surge el deseo profundo concretar un proyecto educativo que implemente esa pedagogía.

Hoy es un sueño hecho realidad gracias a la fuerza espiritual de los fundadores, a la donación del terreno realizado por Rosmarie y Patricia Mampaey, a todas las familias comprometidas y colaboradoras, y al valioso personal del establecimiento.

Contamos en la actualidad con un extenso terreno en medio de la naturaleza, instalaciones propias y nuevas construcciones realizadas con bioarquitectura y el orgullo por el incremento de nuestra comunidad año tras año con niños de familias locales, de distintas provincias y hasta provenientes del extranjero.
Este establecimiento aun no esta adscripto a la educacion oficial, y estamos actualmente llevando a cabo el tramite correspondiente.

Si usted está interesado que sus niños y su familia formen parte del proyecto de pedagogía Waldorf lo invitamos a que se contacte con nosotros para que podamos satisfacerle todas sus inquietudes.




jueves, 8 de diciembre de 2011

Iniciación a la escrito-lectura en la Pedagogía Waldorf

Durante los primeros siete años de vida el niño ha terminado de conformar su cuerpo físico, dándole forma como un escultor y conquistándolo como su hogar. Con el proceso de la segunda dentición, el niño nos muestra que ha llegado el momento en el cual sus fuerzas, que han estado concentradas en el crecimiento, están dispuestas para otro tipo de trabajo, el desarrollo del pensar independiente. Ahora está receptivo para nuevos aprendizajes: la alfabetización, el cálculo y otras disciplinas.

En este primer año lo más importante es la transición del jardín de infantes a la primaria. Aún la sala conserva algunas características del jardín, los rincones, la merienda compartida, canciones ya conocidas, así como también se continúa con el trabajo ya  iniciado por las maestras del jardín: alcanzar hábitos de vida y propiciar el encuentro social, que formarán la base del tiempo que compartirán a lo largo de todo el periodo escolar.


La pintura y el dibujo son los pilares inaugurales de la labor del primer grado. Lo primero que hay que aprender como logro permanente es el pintar con esmero, vivir la cualidad de los colores y las formas, lo que educa los sentidos, la observación y el sentimiento; esta actividad robustece la voluntad.

De este pintar y dibujar imágenes descienden en abstracción, las letras, es decir que el aprendizaje de la escritura se desarrolla partiendo del dibujo. Similarmente conviene que la lectura de la letra impresa nazca de la lectura de lo que el niño haya escrito primero. Por lo tanto el camino que se recorre es del dibujo a la escritura, de la escritura a la lectura de lo escrito y finalmente se llega a la lectura de lo impreso. Cuando el niño ya ha aprendido a manejar formas rectas y curvas, se le explica que hay muchas letras y que entre ellas existe un orden. Primero aparecen las vocales más relacionadas con las vivencias anímicas del niño, la A por ejemplo con la admiración y el asombro que nos despertó un bello amanecer; ellas expresan la interioridad del hombre y su relación con el mundo exterior. Se procura que los niños recuerden un sentimiento y que partiendo de éste surja en ellos la resonancia: la vocal.

Luego se presentan las consonantes sin un orden específico. Estas últimas están vinculadas con el mundo exterior, al que recurrimos para que aparezcan como imágenes las letras. Así por ejemplo, vemos en la unión de dos montañas la letra M, o en un valle la V, o en una serpiente la S. Son representaciones de objetos exteriores.

Esta forma de enseñar a escribir y a leer es “orgánica”, es decir que se vincula el aprendizaje con el ser humano y su medio circundante, y es precisamente esto lo que exige nuestra época. Detrás de las letras existe un elemento eminentemente vivo: el sonido. De los contados sonidos del alfabeto surgen y se construyen a través de las combinaciones todas las palabras, que pueden ser la expresión de la mas sublimes poesias y de los ma´s profundos valores humanos. El niño percibe que el lenguaje es un regalo divino y que premite que los sentimiento y los pensamientos puedan ser transmitidos llegando a nuestra conciencia.